Una historia de pasión, territorio y destilación artesanal que comenzó entre los valles y montañas del sur argentino.
Todo comenzó con una pregunta simple: ¿qué sabor tiene la Patagonia? No el sabor de un vino o una cerveza, sino algo más sutil, más complejo. Algo que capturara la esencia del viento, las hierbas silvestres y el agua pura de los glaciares.
Años de exploración por los valles del Río Negro y Neuquén, recolectando botánicos, aprendiendo de los pobladores locales y experimentando con distintas combinaciones, dieron forma a lo que hoy es Aluen Gin.
Comenzamos a recorrer los valles patagónicos en busca de botánicos autóctonos. Lavanda, rosa mosqueta, hierbas silvestres: cada planta era una posibilidad.
Instalamos nuestro primer alambique de cobre artesanal. Cientos de pruebas, ajustes y degustaciones hasta encontrar el perfil que buscábamos.
Después de dos años de desarrollo, presentamos nuestra primera expresión. La respuesta del mercado superó todas las expectativas.
Lanzamos Aluen Gin Floral y Aluen Gin Cítrico, completando una trilogía que representa las distintas facetas de la naturaleza patagónica.
Distribuimos en todo el país y comenzamos a explorar mercados internacionales, llevando el sabor único de nuestra tierra a nuevos horizontes.
Creemos en la producción responsable, en el respeto por el territorio y en la honestidad de los sabores auténticos. Cada botella de Aluen Gin es el resultado de un compromiso profundo con la calidad y la identidad patagónica.
No producimos en masa. No usamos atajos. Cada lote es pequeño, controlado y único.
Ver cómo elaboramos nuestro gin